El primer libro sagrado del los Sikhs, l’Adi Granth, consiste principalmente en himnos escritos por los 5 primeros Gurus y por el noveno, clasificados según su método. Incluye composiciones de poetas santos y soufis, como Namdev, Kabir y Farid. La edición normal de l’Adi Granth cuenta 1430 páginas. La introdución comienza por Mula Mantru (fórmula fundamental) de la fe, seguido del japu-ji (el rezo santo), largo poema en el cual Nanak resumió su enseñanza. La masa de la obra se consacra a los himnos clasificados según el ragu sobre el cual se los canta, luego según su longitud y su naturaleza y, finalmente, según su autor, comenzando por Nanak y sus sucesores y terminando por el Bhagat.
Del siglo XVII hasta el medio del siglo XIX, los Sikhs contribuyeron considerablemente a la poesía narrativa tradicional en panjabi, cuyas 2 principales clases son el var y el kissa.
Al final del siglo XIX, los progresos de la educación del tipo europeo, el desarrollo de los medios de comunicaciones, de la prensa, así como la influencia de las literaturas europeas, ourdous, hindis y bengalis modificaron profundamente las condiciones de la producción literaria en el panjab. Misiones cristianas y organizaciones hindúes, musulmanes y Sikhs de reforma religiosa se lanzaron en una gran actividad de publicación. Difundían, en particular, opúsculos donde se decían algunas historias edificantes. Los miembros del Singh Sabha producían las de los Sikhs, escritas en panjabi. Los episodios de vida del Guru Nanak y del Guru Gobind se reanudaron más tarde en 2 volúmenes de aproximadamente 1000 páginas cada uno. Es también bajo esta forma de episodios separados que publió las primeras ficciones panjabi en prosa: Sundari (1898), Bijai Singh (1899) y Satvant Kaur (1900). Esta trilogía histórica se consagra a las historias de 3 heroínas Sikhs en su lucha contra los musulmanes en el siglo XVIII. Con Baba Naudh Singh (1921), que tiene como héroe un reformador Sikh, estas obras contribuyeron al mito de una comunidad Sikh potente, autónoma, orgullosa de su identidad.
Los poemas de Puran Singh (1881-1931) también estan inspirados de una visión mística del mundo. Pero, escritos en versos libres, se consagran a la vida y al folclore panjabi y a la gloria de los Sikhs. En los poemas de Dhani Espolón Catrik (1876-1954), que fue influenciado rápidamente por la ideología de Gandhi, las canciones de trabajo se codean con vibrantes llamadas a la harmonía de las distintas comunidades. Al realismo, Caran Singh Sahid (1891-1935) adjunta la sátira. En su libro Hasde Hañjhu (lagrimas de risa, 1933) se encuentran novelas, poemas y cortos dramas que denuncian todo lo que la sociedad panjabi de la época tiene de ridículo, de conflictual y de trágico.
Varios sucesores de estos pioneros de la literatura moderna Sikh sufrieron la influencia de Gandhi. Así el poeta Mohan Singh, los novelistas Nanak Singh, Gurbax Singh y Kartar Singh Duggal denunciaron los daños de la sociedad indias con la esperanza de sucitar una “conversación del corazón”. Bajo la influencia del movimiento progresista, obras inspiradas del marxismo hicieron su aparición. Dominan la literatura de los años 50 (Nanak Singh, Sant Singh Sekho, Surindar Singh Narula, Jasvant Singh Kamval, Santokh Singh Dhir). Desde entonces, la evolución se ha acelerada aún más. Nuevos autores se revelaron, mujeres en particular (Amrita Pritam, Dalip Kaur Tivana, Ajit Kaur). Nuevas influencias occidentales (Joyce, la psicoanálisis, el existencialismo…) impregnan sus obras. Por último, algunos escritores Sikh escribieron obras en inglés (Khushvant Singh) o en urdú (Rajindar Singh Bedi), debido a su educación y para afectar un público lo más grande posible.
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