Tan antigua como el Budismo, la religión Jaïn se particularizó por la creación del concepto de ahisma (sin violencia), y es mucho más pacífica que lo indica su nombre, el cual significa religión de los vencedores.
Su fundador, Bardhamana Mahavira, nacido en 540 antes de JC en el Bihar, era como Buda, el hijo de un jefe de tribu. El también abandonó sus riquezas para hacerse asceta. Pero, a la diferencia de Buda, Mahavira (el gran Héroe) se impusó mortificaciones hasta el final de su vida, llegando incluso hasta quitarse toda su ropa con el fin de ser desnudo para ir a extender su enseñanza de reino en reino en el valle del Ganges. Se murió de inanición a los 72 años en la cuidad de Párrafo, cerca del actual Rajgir.
A continuación, sus discípulos se distribuyeron en Digambara (“vestidos de inmensidad”, es decir desnudos) y Cvetambara (vestidos de blancos) que son aquéllos que se ven sobre todo hoy en día.
Esta religión , en la cual Mahavira es en realidad considerado como la última encarnación de 24 Tirthankara (Amo), asigna un alma a todas la criaturas vivas, así como a las piedras, al agua, y a todos los otros objetos naturales. Así pues, la agricultura fue abandonada debido a la inevitable destrucción de la vida vegetal y animal que implica. Las antiguas doctrinas se perpetúan a través de un riguroso vegetarianismo, los monjes tienen todavía a la mano un plumero para descartar a los insectos del lugar donde colocan el pie, y llevan delante de la boca una gasa destinada a impedirles tragar accidentalmente algún insecto.
El jaïnismo, que nunca se ha extendido fuera de la India, tendría hoy 2 miliones de adeptos, cuyos numerosos hombres de negocios ricos en el Gujerat y en el Deccan, y algunos en el Bengala. Tuvó una considerable influencia espiritual sobre el movimiento sin violencia de Gandhi.
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