Este pueblo, con casa de ladrillos rojos y con tejados de tejas, está a bordo del mar de Omán.
Etapa agradable para gozar de la playa y del sol. Largas playas de arena sobre varios kilómetros. Son aun salvajes y no invadidas por el turismo.
Pequeños pueblos de pescadores y pequeños lugares bordeados de cocoteros por los que gusta el descanso.